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Una serie de ilícitos han sufrido los voluntarios de la región en las últimas semanas. Ayer fue el turno del cuartel de la Segunda Compañía de Coquimbo, desde donde sustrajeron dinero, documentos y radios portátiles. Las autoridades de la institución afirman que, lamentablemente, la situación se viene repitiendo sobre todo al acudir a emergencias.

Molestos se encuentran los voluntarios de Bomberos de la región de Coquimbo por los constantes robos de los que han sido víctimas en las últimas semanas. El más reciente fue durante la madrugada del viernes, en la Segunda Compañía de Bomberos de Coquimbo, ubicada en el sector de El Llano.

Los antisociales ingresaron al cuartel porteño revisando las dependencias, los carros y los vehículos particulares de los voluntarios que se encontraban descansando en la guardia nocturna. Los sujetos sustrajeron dinero, un botiquín, teléfonos celulares, radios y la billetera con los documentos del maquinista de la compañía.

Para poder ingresar al recinto sacaron una ventana y de no ser por la alarma de uno de los automóviles que alertó a los bomberos, se habrían generado mayores pérdidas.

Lo que más lamentan, más allá de lo material, es que se llevaron los documentos del maquinista, lo que lo deja inhabilitado para asistir a emergencias hasta que logre renovar los papeles sustraídos.

Al respecto, el superintendente de Bomberos de Coquimbo, Heriberto Martínez, señala que es lamentable el daño que realizan estos delincuentes a una institución como Bomberos.

“Hicieron daño en una ventana y, además, se llevaron equipos detectores de gas. Es muy lamentable que no piensen que no solo hacen daño a la institución, sino a toda la comunidad”, dijo.

Martínez sostuvo que como es de conocimiento público, no cuentan con mucho presupuesto y son los mismos voluntarios los que deben costear los equipos e implementos. “Nosotros hacemos esto con mucho cariño y recibimos estas respuestas desagradables. Es como robarse ellos mismos. Son cosas que pueden servir para ayudarlos a ellos mismos o a sus cercanos”, agrega Martínez.

El superintendente porteño afirma que de no haber sido descubierto por el personal, se podrían haber robado otros equipos que tienen un elevado valor.

Asimismo, la autoridad denuncia que los robos son constante y ocurren incluso cuando acuden a emergencias. “Como los bomberos están trabajando en el incendio o la emergencia, muchas veces las herramientas que llevamos o las mangueras quedan un poco descuidadas y no falta quien se aprovecha de eso y se las lleva. Esto es solo para hacer daño”, sostiene Heriberto Martínez.

Tras el hecho, se coordinó con Carabineros una ronda de protección al recinto. A su vez, los voluntarios de Bomberos reforzarán la guardia nocturna del cuartel, para prevenir futuros ataques.

En este contexto, Martínez lamenta que en la actualidad no se respete la labor de Bomberos, pero reconoce que no es en todo los lugares del puerto.

“En La Herradura sale el carro de Bomberos a una emergencia y los mismos vecinos van y cierran el portón, además cuidan cuando se queda solo el cuartel”, finaliza la autoridad. 

Sin embargo esta situación no es nueva ni exclusiva de Coquimbo. Hace unas semanas los perjudicados fueron los voluntarios de La Serena, quienes sufrieron el robo de costosos equipos de comunicación en las instalaciones de la institución en el sector de Cerro Grande. En esa oportunidad se llevaron elementos importantes de la antena repetidora desde el gabinete de seguridad, ocasionando no solo un daño material y económico, sino que generando con ello una limitación de las comunicaciones radiales de la institución.

“Como cuerpo de Bomberos repudiamos este hecho que afecta un sensible eslabón de la cadena de emergencias y hacemos un llamado a la comunidad en general a denunciar e informar de cualquier antecedente sobre este lamentable suceso ya sea ante las policías o directamente a la institución”, indicaron a través de un comunicado.

La comuna de Andacollo es otro de los lugares de la región en que los voluntarios han sido víctimas de ilícitos en el último tiempo, sufriendo el robo de equipos de comunicación y de sus herramientas.

Para Alex Grin, superintendente del Cuerpo de Bomberos de Andacollo, los delincuentes no piensan lo grave de sus acciones. “No solo nos complica a nosotros, es un daño a toda la comunidad. Quizás nosotros sufrimos el daño económico, pero el daño que puede generar el no contar con equipos para poder responder ante una emergencia es mayor”, explica.

Grin sostiene que lo que más molesta cuando sufren robos durante una emergencia, es que quienes sustraen los implementos no tienen ni idea de para qué sirven, ya son cosas que solo ocupan los voluntarios.

“Lamentablemente, estos robos mientras estamos trabajando se están volviendo más habituales de lo que quisiéramos. Las personas deben cuidar nuestras herramientas y denunciar a quienes nos roban, porque a la larga es un daño para ellos”, finaliza la autoridad andacollina.

 

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