• Karina mostrando cómo se encuentra su casa tras los trabajos de construcción que se hicieron en una vivienda vecina.
  • Karina Vargas, su hija Emilia y Silvia, la vecina, que también teme que su casa se venga abajo, en pleno casco histórico de la comuna de La Serena
Crédito fotografía: 
Fotos: Andrea Cantillanes
Desde enero que comenzaron a sentir vibraciones. Pero en febrero la situación empeoró. Hoy, la Dirección de Obras les entregó un documento diciendo que tienen que abandonar sus hogares porque en cualquier momento y al menor movimiento, se puede venir abajo. ¿Dónde irán? Es la pregunta que se hacen quienes habitan desde siempre en el casco histórico de la ciudad

Hoy, parece una casa levantada con paredes desniveladas y torcidas, que amenaza con venirse abajo al menor movimiento. Una grieta de varios centímetros de ancho, por la que entra tranquilamente un brazo y algo más, ha separado completamente una de las paredes del patio que se encuentra partida en dos y también el baño, que no se puede ocupar, lo propio la cocina. Hasta caminar por ese pasillo es peligroso.

Así viven desde el 14 de febrero Karina Vargas y su familia -sus hijos (Tomás y Emilia), su padre y sus tres hermanos que estudian en la universidad- en calle Infante, en pleno casco histórico de la comuna de La Serena, luego que los trabajos en una casa aledaña dañaran gravemente la suya.

“Somos 4 vecinos que colindamos con esta propiedad. El miedo es inminente para nosotros. Hoy estamos en situación de calle, ya que no tenemos a dónde ir, pues hoy la Dirección de Obras me entregó un documento donde dice que tenemos que irnos, ya que la casa se puede caer en cualquier momento. Es difícil, porque no tenemos otro lugar para irnos, porque no tenemos dinero. Mi padre está enfermo y soy la única que trabaja en la casa. En este momento no tengo baño, ducha, no tengo nada y con el riesgo de que se caiga otro pedazo de muralla. Nos da miedo estar acá, pues corremos riesgo”, cuenta angustiada Karina.

El temor comenzó en febrero, pero desde el mes de enero, cuando partieron los trabajos de demolición en la vivienda de calle Las Casas, al lado del Colegio Gerónimo Rendic, las familias comenzaron a sentir fuertes vibraciones en sus paredes

“Todo comenzó en el mes de enero cuando mi casa y otras cuatro, comenzaron a recibir vibraciones constantes y muy fuertes. Esto debido a los trabajos que se estaban realizando en la casa que colinda por la parte trasera a la mía”, dijo Karina Vargas

“Dirección de Obras, independiente que vino e hizo el análisis, además de un informe y sacar el parte a la constructora, igual les entregó un permiso provisorio para que terminar sus trabajos. Pero en febrero yo hice la denuncia y recién hoy martes, 28 de marzo, me entregan un informe donde dice que tenemos que irnos, porque la casa se puede caer. Casi un mes después, cuando las fotos que saqué en el verano son igual que las de hoy, con el mismo daño y peor aún”, agrega Karina, que junto a su hija mayor y su vecina, miran su hogar y no dan crédito a lo que están viviendo.

“La Dirección de Obras cometió el error de volver a darle un permiso promisorio para que terminaran una parte que da al Gerónimo Rendic, pero la empresa constructora siguió trabajando y peor quedó mi casa. Se iban abriendo cada vez más las grietas”, indicó Karina.

“La denuncia se hizo el 14 de febrero y hoy, que estamos en el mes de marzo, recién nos entregan la resolución con el desalojo. Nuestro desalojo es parcial, no inmediato, porque la pared no se ha caído, pero qué pasará cuando se caiga. El desalojo involucra irnos, un costo y mis padres son adultos mayores. Vivimos en un casco histórico y donde dicen que estas paredes son de 300 años y han soportado terremotos y claramente en vez de infraccionar a quien causó el daño con una multa que le impida seguir haciendo destrozos, los perjudicados somos nosotros. La dueña de la propiedad tiene una multa, pero los afectados no tuvimos ayuda. Hemos vivido toda la vida acá y estamos afectados. Se nos vulneraron nuestros derechos. Incluso respetamos el color de las paredes, se nos exige pintar la fachada colonial, por ser casco histórico. Pero eso no les importó cuando las máquinas hicieron tira las casas”, contó Silvia Cuellar.

Para Karina, sin embargo, el hecho de saber la situación en la que estaban viviendo y no hacer nada, la tiene molesta. Y también Monumentos Nacionales, quien visitaron la vivienda durante el verano “y me dijeron que sólo ven el tema de la fachada, no lo que pasa en el interior, así que no hicieron nada. Pero si tú pintas de otro calar tu casa, te pasan el parte de inmediato. De verdad que la situación para nosotros es terrible. En este momento no podemos seguir con nuestras vidas, ya que no tenemos mi baño. Pero aun así mis hermanos siguen estudiando y yo trabajando para salir adelante. ¿Sabes? Me dijeron que si nos pasa algo, la responsabilidad es nuestra, porque ya nos dijeron que teníamos que irnos. ¿Entiende eso?”.

Insiste junto a su vecina que pese a todo, desde la Dirección de Obras ni siquiera han puesto un letrero que diga ¡peligro! en la casa que da a calle Las Casas, “pues todos los niños del Gerónimo Rendic pasan por ahí y cualquier día puede haber un accidente, tal como le pasó a mi hija el jueves, que saliendo del bañó se cayó un trozo de concreto y casi la golpea en la cabeza. Es más. El día viernes les exigí que por favor hicieran un informe de peso para que la corte me lo acogiera, ya que tres recursos de protección me lo tiraron para abajo. Te insisto, me entregaron un informe recién hoy diciendo que la casa está inhabilitada, cuando estamos así, viviendo con miedo, desde el 14 de febrero. Creo que vivir en paz, poder transitar sin el miedo de morir aplastado son derechos constitucionales y aquí nadie nos ha oído, así que por favor les pido ayuda para que nuestra voz, la de los vecinos y gente del sector, pueda ser escuchada. Estoy desesperada y ya no me quedan puertas que tocar. Yo entiendo que esto igualmente debe seguir una vía legal, puesto que la dueña  de la propiedad infractora jamás se ha pronunciado, pero nadie se ha comprometido con este daño social cuyo riesgo es muy alto".

"Llevamos muchos días afectados, puesto que el dueño de mi casa es mi padre, diabético amputado en su pierna derecha hace casi un año e insulinodependiente. Vivo desde febrero atemorizada por mis dos pequeños hijos –de 2 y 9 años-, puesto que la inspectora de DOM, en su visita, me manifestó que podían caer trozos grandes sobre alguien y que el baño era un peligro inminente. A mis vecinos también se les han generado grietas y aperturas en sus paredes interiores", advierte Karina.

Respuesta de la Dirección de Obras Municipal

Desde la Dirección de Obras Municipal (DOM) indicaron que se realizó una visita inspectiva al inmueble ubicado en calle Infante para constatar las condiciones en que se encuentra la edificación después de que se produjera el derrumbe del muro de pareo que colinda con la propiedad ubicada en calle Las Casas, cuya dueña realizó una demolición sin permiso de la DOM y que sólo se dejó  en pie el frontis de la propiedad.
A raíz de ello, y dado que la Dirección de Obras no puede entregar permisos de demolición a los inmuebles que se emplacen en Zona Típica, por orden expresa de Monumentos Nacionales, a pesar de que existan daños considerables como es el caso del inmueble de calle Infante, se emitió un Certificado de Inhabitabilidad con el fin de que la familia no corra peligro y se solicitó, por ende, ayuda al Departamento Social Municipal.
Por otra parte, en relación a la propietaria que realizó la demolición, previamente a los hechos, se le cursó un parte por realizar trabajos de demolición sin permiso de la DOM ni del Consejo de Monumentos Nacionales al encontrarse emplazado en zona típica de La Serena y por no tomar las medidas de mitigación.
Cabe destacar que la Dirección de Obras sólo es la unidad técnica por lo que es el Consejo de Monumentos el que sanciona.

Daniela Herrera, encargada regional de Monumentos Nacionales, comentó con respecto a la situación que viven las familia de calle Infanate, en pleno casco histórico de La Serena, que "fuimos a inspeccionar el lugar y ver el estado en el que se encontraba y nosotros entregamos la información al nivel central para que se hagan los procedimientos correspondientes, así que estos momentos los antecedentes están en análisis del área jurídica y arquitectura, y la idea es que prontamente podamos tener algo, una notificación al respecto".

Además, insistió en que "la intervención  -a la casa de caalle Las Casas- no fue autorizada, no tuvieron ningún permiso correspondiente para la ejecución, ya que la demolición fue ejecutada sin permisos de Monumentos Nacionales y para cualquier tipo de intervención que afecte el valor ambiental, y en este caso que tiene que ver con un sistema constructivo conjunto, solidario, entre los distintos inmuebles, eso tiene que sí o sí pasar por el Consejo de Monumentos para su autorización y en este caso no fue efectivo, así que la situación se está evaluando a nivel central para tomar algunas acciones".

 

 

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