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En medio de la segunda ola, la autoridad aseguró que se han esforzado para dotar de personal adicional la red, debido al incremento de camas críticas que han asumido. Reconoció que se están viviendo las semanas más complejas de la pandemia, tal como lo había anunciado en una entrevista anterior.

El director (s) del Servicio de Salud Coquimbo, Edgardo González Miranda, sostuvo ayer que están haciendo todos los esfuerzos para mantener camas de alta complejidad, lo que se ha traducido en la contratación de más profesiones y funcionarios de distintas áreas de la Red Asistencial. 

Reconoce que el panorama es crítico, ya que la Región de Coquimbo llega al 97% de ocupación e insiste en el llamado a respetar las medidas de autocuidado. 

En tanto, aprovechó de despejar las dudas del Colegio Médico, que criticó que la reconversión de unidades se estaba haciendo en desmedro de las camas pediátricas, aclarando que en ningún caso esta labor afecta la dotación total del establecimiento. 

Asimismo, llamó a no confiarse porque el virus y su alta transmisibilidad están presentes, más allá de la importancia de confiar en el proceso de vacunación. 

En este sentido, calificó como “ejemplar” el plan de inmunización que se está llevando a cabo en el país. 



-Hace unos días, el presidente regional del Colegio Médico acusó que estaban reconvirtiendo camas pediátricas y que la segunda ola no se estaba enfrentando con nuevos recursos...

“La reconversión de camas no afecta la dotación total del establecimiento. El complejizar camas es reconvertir una cama básica a media y de media a compleja, pero las básicas se recuperan ya sea en el hospital modular o en los hospitales de menor complejidad, es decir, el efecto neto no se ve afectado.

En el caso de las camas pediátricas, todavía no hemos hecho uso de esos espacios físicos, pero podría ser una alternativa. No se trata de restar camas pediátricas, sino que de reubicarlas en otro lugar, cosa que no se ha hecho aún. En adultos sí, hemos hecho muchos movimientos internos en los hospitales”.



-Usted dijo en una entrevista a este medio que se venían las semanas más críticas de la Red Asistencial. ¿Eso es lo que está ocurriendo?

“Sí, era la proyección que se tenía en función del crecimiento de los casos de coronavirus, porque hay un porcentaje de contagios nuevos que requieren hospitalización. Esa es la experiencia comparada del año anterior y ahora se está repitiendo, solamente con una velocidad superior, porque tenemos más casos juntos en poco tiempo”.



-¿Es efectivo que no hay más personal para la red ni más recursos?

“Efectivamente el crecer en camas involucra una serie de factores productivos. Por supuesto, el espacio físico, las camas físicas, los monitores, el ventilador, la capacidad en las redes de oxígeno de cada establecimiento, todo eso está. Pero hay una variable que es la más compleja de conseguir, tanto por su especialización como por su disponibilidad en el mercado del trabajo, que son las personas. Nosotros hemos crecido de 56 a 96 camas, hemos conseguido el personal con distintas estrategias que usan los establecimientos, tanto de reclutamiento como de reconversión del personal al interior del hospital. Ese es un tema muy destacable, que es la capacidad de reacción que tiene el sector, pero también la enorme vocación de servicio de nuestros trabajadores”.



-¿Pero están limitados con los recursos?

“Los recursos no. Se nos ha permitido ampliar las dotaciones de refuerzo y ya hemos contratado alrededor de 900 personas para enfrentar esta segunda ola, de distintos estamentos, para dotar de personal a las camas adicionales. Pero no es solo camas, sino que también son los servicios de urgencia, son los laboratorios, el personal de auxiliares de servicio en los distintos estamentos, ya llevamos más de 900 personas contratadas adicionalmente en esta etapa y 300 exclusivamente para las unidades de paciente crítico”.



-¿Eso significa que están contratando nuevos profesionales también?

“Sí, hemos contratado personal adicional por distintas fuentes de reclutamiento, por páginas web, por nuestra base de datos y personal que también se ha acercado a colaborar. Hay procesos abiertos de reclutamiento y de convocatoria. El año pasado tuvimos una muy buena respuesta y después se genera movimiento entre regiones con este personal. Con algunos problemas, pero hemos logrado dotar de personal a este crecimiento de camas”.



-¿Es cierto que están al límite con la disposición de camas y la red podría colapsar?

“Nosotros cuando vemos que los casos crecen, vamos reconvirtiendo camas con cierta anticipación, de tal manera de que no se genere este colapso. Sí, estamos en un nivel de ocupación muy alto, que es un 97% de las camas críticas, lo que deja un escaso margen de seguridad y ahí viene toda la gestión clínica, médica, porque no es el mismo número de pacientes que entra respecto del que sale, pero hay manejo clínico al interior y se complementa el crecimiento de las camas con la evacuación a otras regiones. Esto último nos ha permitido tener una respuesta en estas dos semanas y media que llevamos de muy alta demanda”.



-¿Cómo están articulados los hospitales en la zona por motivos de la pandemia?

“Aquí, la forma en que están trabajando le da sentido a lo que nosotros llamamos una Red Asistencial, donde de acuerdo al nivel de complejidad que  tiene el paciente es resuelto en la atención primaria o en un hospital de baja complejidad, o en un Cesfam de alta complejidad, eso está funcionando muy bien. Hay una coordinación que se hace a través del Servicio de Salud, con reuniones diarias, con compartir información, pero también con tomar decisiones oportunas, como nos pasa en los servicios de urgencia, cuando se ven sobre demandados se genera una articulación de la red, que nos permite enviar pacientes a unidades de emergencia que están con menos presión asistencial y eso descomprime”.



-¿Cómo se ha llevado en la región la articulación de los distintos niveles de atención o la llamada gestión de red?

“Esa es una de las fortalezas que tiene el sector salud en este año que llevamos de pandemia, y también antes, en las campañas de invierno, donde nos veíamos sometidos a una gran presión asistencial por las enfermedades estacionales. La red se articula, tiene un nivel de resolutividad que se respeta, hay una muy buena comunicación, hay una atención pre hospitalaria, que es el SAMU, que genera los traslados oportunamente y la idea es no saturar un establecimiento, sino que  dar respuesta oportuna y ojalá en el mismo lugar de atención del paciente, pero cuando no se puede, se genera el traslado entre hospitales. Hay una muy buena complementación, porque hay una buena base de información para poder tomar decisiones al respecto. Los monitoreos de 24 horas que se hacen a los servicios de urgencia y a las unidades de paciente crítico”.



-¿Se han asignado funciones específicas a los hospitales de la red o funcionan todos por igual?

“Hay niveles de complejidad que se han ido aumentando. Nosotros tenemos definiciones de hospitales de alta complejidad, de mediana complejidad y de baja complejidad. Los de alta complejidad que son La Serena, Coquimbo y Ovalle, han incrementado su respuesta en camas críticas, en apoyo logístico o diagnósticos y terapéuticos, agregándoles recursos. Pero también hay que destacar los hospitales de mediana complejidad como Illapel, que esta semana agregó tres camas de Unidades de Cuidados Intensivos, lo que es inédito en la provincia, porque es la primera vez que tiene cuidados intensivos. Ya en diciembre habíamos informado también que se le habían agregado 12 camas de Unidades de Tratamiento Intermedio. Entonces, hay una respuesta más local. Y los hospitales de baja complejidad, que son del interior de la región, también han sido de una tremenda ayuda, porque han aumentado su complejidad, nos han recibido pacientes en condiciones de tratamientos médicos de mediana complejidad que pueden ser atendidos y han tenido respuesta. De hecho, esos hospitales que tenían un 30% o un 40% de ocupación, ahora llegan casi al 70%, es decir, responden a una red regional”.



-¿Cuál es su visión sobre cómo se está llevando adelante la vacunación?

“A mí me parece que el país definió muy bien las prioridades, cuando vemos que la gran mortalidad que se observa en el mundo y en el país fue en el grupo de mayor edad o con los pacientes crónicos, también con los pacientes que están con una terapia sustitutiva renal como diálisis, por ejemplo. O los pacientes trasplantados, son todos con droga inmunosupresora. Me parece que esa priorización está muy bien hecha. Para seguir con los grupos de riesgos que son los crónicos y bajar a la población. Creo que la respuesta que ha tenido el personal de la atención primaria de salud, como de hospitales, la vacunación ha sido un modelo a seguir y Chile tiene una gran práctica en inmunización, una historia larga de adhesión a los programas de inmunización”.



Finalmente, el director regional (s) del Servicio de Salud Coquimbo, hizo un llamado al comportamiento individual o en grupos. “Podemos poner todas las restricciones, pero si no llamamos a la conciencia de que este virus todavía está ahí vigente, que está muy agresivo y que la tasa de contagio es alta, nada será suficiente. El efecto de la vacuna lo vamos a ver en unos meses más, así que insistir en eso y llamar a la gente que no se ha vacunado a hacerlo”.

 

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