Crédito fotografía: 
Lautaro Carmona
Tras una denuncia de tala ilegal de árboles por parte de vecinos, la Contraloría General determinó que el municipio de La Serena debe implementar formalmente los procedimientos que describan las rutinas administrativas del pulmón verde serenense.

Los vecinos del sector Colina El Pino en La Serena se encuentran preocupados por el estado actual del parque Gabriel Coll Dalmau, así queda de manifiesto en un reportaje realizado por Mi Radio, en el que se dio a conocer una respuesta realizada por la Contraloría, luego de una denuncia de los pobladores por supuestas anomalías ocurridas con ocasión de la tala de árboles en el pulmón verde serenense en el año 2019.

El órgano contralor señala “la falta de autorización formal de la prestación de servicios de tala por parte de la autoridad municipal en el mencionado parque”. Además, “se verificó que la contratación de la mencionada prestación se efectuó sin acudir a los procedimientos contemplados por la ley de compras públicas”.

En el documento que fue entregado por los vecinos al medio radial agrega que “el municipio no contaba con un instrumento que estableciera los procedimientos a seguir en la administración del parque Gabriel Coll Dalmau”.

El oficio concluye que el municipio debe implementar formalmente los procedimientos que describieran las rutinas administrativas a seguir en los procesos que forman parte del quehacer del señalado parque para facilitar el control de las actividades que desarrollan y el resguardo de los bienes de la entidad”, solicitando remitir el documento que acredite este mecanismo a la Contraloría General de la República.

Consultados por El Día desde el municipio de La Serena señalaron que “lo que observó Contraloría en 2019 es que las autorizaciones para tala y retiro se habían entregado de manera verbal y en virtud de ello, concluyó la falta de procedimientos, la formalización de éstos, por lo que instruyó al municipio dictar un reglamento de uso y ahí se reguló esta situación”.

Además, se ordenó determinar las responsabilidades administrativas, “lo que ya estaba en curso antes por parte de nuestro municipio, y se sobreseyó porque si bien se comprobaron los hechos, no se logró determinar responsabilidades directas, lo que ratifica que no se actuó de mala fe sino que sólo hubo errores administrativos en el procedimiento”, indicaron desde el municipio a través de su Departamento de Comunicaciones. 

ABANDONO DE LAS AUTORIDADES

En conversación con El Día, Isabel Margarita Coll Gaete, nieta de Gabriel Coll Dalmau, en cuyo honor, su padre y tíos donaron en la década del 50 los terrenos del parque al municipio serenense, lamenta el estado que se encuentra en la actualidad el lugar.

“El actual alcalde me llamó antes de ser elegido la primera vez para decirme que no me preocupara porque si salía elegido iba cumplir con lo que mi familia dispuso y ha hecho todo lo contrario”, sostiene la nieta del otrora dueño del recinto.

Con respecto a las medidas que se deben tomar, Isabel Margarita es enfática en decir que lo primero que se debe hacer es poner el nombre de su abuelo como corresponde, Gabriel Coll Dalmau.

“Antes le decían el Parque Coll, incluso había un letrero caminero en la Ruta 5 Norte con ese nombre. Es una tontera, pero es importante porque es en honor a mi abuelo. Ni siquiera se han dado el tiempo de saber por qué el parque se llama así”, explica la descendiente de la familia que donó los terrenos del pulmón verde serenense.

Isabel Margarita dice que la hacienda en que está emplazado el parque recibía antes el nombre de Santa Isabel en honor a su abuela.

“Quiero que se respete lo que mi padre y tíos decidieron, nada más. No es por un capricho, es porque soy muy preocupada por el medio-ambiente y he visto como han matado eso”, señala la emprendedora turística radicada en Monte Patria.

Agrega Coll Gaete que no entiende cómo un pulmón verde en medio del sector urbano de la ciudad se este secando porque no tiene agua de riego.

“Se puede buscar la forma de tener agua para conservar ese lugar. Se que hoy existe gente que quiere tomárselo, otra que quiere hacer negocios con el terreno, pero no se puede. Tiene que ser un parque y bosque público. Lleva mucho tiempo botado, pero es tanto responsabilidad del municipio como de sus habitantes que no han hecho nada para defenderlo, por qué han dejado que se muera”, declaró. 

Isabel Margarita Coll tiene cifrada sus esperanzas en las determinaciones que pueda tomar la reciente electa gobernadora regional, Krist Naranjo.

“No solo por el parque sino por la región entera que está siendo depredada. Lo digo con mucho conocimiento, ya que vivo en una comuna netamente agrícola, que los agricultores han hecho lo que quieren”, señaló a El Día.

 

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