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La administración municipal realiza un positivo balance de los primeros meses de su plan de austeridad, destacando una importante reducción de gastos. Otras medidas implementadas apuntan al equipo de confianza del jefe comunal.

El municipio de Coquimbo realiza un positivo balance de los primeros meses del plan de austeridad, anunciado por el alcalde Ali Manouchehri para hacer frente a la grave crisis financiera en la casa edilicia. Si bien reconocen que no ha sido un proceso fácil, entregan cifras que, dicen, los distancia de la administración anterior en el uso de los recursos. 

Las primeras medidas, que el propio alcalde cataloga como “dolorosas y difíciles” dicen relación con la desvinculación de funcionarios que prestaban servicios a honorarios, lo que significó que en el primer mes de gobierno comunal, se terminara con los contratos de 184 personas, mientras que en el segundo mes, de otras 107. Es decir, 291 funcionarios han sido despedidos.

También realizaron un recorte sustantivo en las horas extraordinarias de los profesionales de confianza del jefe comunal, que son: el administrador municipal, el asesor jurídico, la secretaria comunal de planificación, el jefe de gabinete, el jefe de la Dirección de Desarrollo Comunitario y el director de Seguridad. En este caso, las horas extras se redujeron a cero, mientras que en el primer año de administración de Marcelo Pereira, se pagaron 59 millones de pesos en tiempo por este concepto.

Según datos entregados por el municipio, la jornada laboral del personal de confianza del actual edil es de entre 60 y 70 horas a la semana, sin cobrar horas extras por ello. 

Asimismo, la actual administración estima que gastará en sueldos en el primer año de gestión en su equipo de confianza, alrededor de 260 millones de pesos, mientras que en el mismo período de gestión de Pereira, se gastaron 342 millones de pesos y fracción. Es decir, proyectan que ahorrarán un 24% solo en el primer año.

Otro gasto que se eliminó fue el arriendo de una casa para el alcalde. En la gestión de Marcelo Pereira se gastaron 9 millones 600 mil pesos en el primer año por este ítem. Ese gasto ya no existe.

Según lo informado por la actual administración, también han realizado una nivelación de sueldos de los funcionarios honorarios con los de planta, que es parte de un completo plan de austeridad.

Las medidas según el edil



El alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, señaló a diario El Día que la comunidad tiene claridad de que han trabajado con transparencia en un proceso complejo por la crisis financiera que vive el municipio. 

“Tuvimos que afrontar el término de prestaciones de servicios, en un proceso doloroso y abocarnos a un plan de austeridad que conlleva una serie de restricciones en recursos que consideramos eran improcedentes, como arriendos de vehículos de alta gama para el gabinete, arriendo de inmueble para el alcalde, nivelamos remuneraciones de prestadores de servicios de acuerdo a grados académicos y experiencia laboral, y una serie de otras medidas”, puntualizó.

Sin embargo, argumenta que todas las acciones que han efectuado han sido pensadas en sanear las arcas municipales, con el objetivo de entregar servicios de calidad a la ciudadanía y la ayuda para las familias más vulnerables de la comuna. “Hemos gestionado en distintos ministerios los recursos necesarios para lograr este saneamiento financiero, conseguimos adelantos del Fondo Común Municipal y estamos en el proceso de gestión para un leaseback que permita darnos un alivio a estos problemas económicos”. 

Medidas más agresivas



Si bien en el seno del concejo municipal comparten las medidas adoptadas por el alcalde Manouchehri, algunos concejales, como Guido Hernández, creen que los cambios deberían ser aún más profundos. Por ejemplo, plantea que se disminuyó solo en un 30% en la licitación de vehículos municipales, “yo considero que esa es una cifra menor, considerando que la deuda es estructural. Creo que es importante que la administración tome decisiones importantes en temas grandes que afectan las arcas municipales, como es el caso del contrato millonario con Elecnor (empresa que cambia luminarias), donde no hay cumplimiento por parte de la compañía y se necesita que el municipio tenga una estrategia jurídica”. 

Hernández también apunta al nuevo edificio consistorial, donde la empresa (Sacyr) se adjudicó el proyecto por 17 mil millones de pesos y por algún motivo aumentó el valor de la obra a 26 mil millones de pesos. “Ahí el municipio debería levantar alguna estrategia jurídica que nos permita desatarnos de esos contratos que nos tienen atados de manos”. 

El concejal dice que ve poca disposición a buscar estrategias que les permitan recaudar más recursos.

 

 

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