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El Día
La estabilización de los pacientes, como todo procedimiento clínico, no está exenta de complicaciones. Sin embargo, muchas veces se trata de la única alternativa para salvarles la vida.

Durante el fin de semana trabajadores de la salud denunciaron que el Hospital de Illapel no estaba recibiendo derivaciones de pacientes desde Salamanca, debido al colapso del recinto de salud, hecho que complicó a los profesionales del servicio.

Según explicó Ramón Robles, referente de la Red de Urgencias del Servicio de Salud Coquimbo, se trabajaba en conjunto como región con el fin de dar cobertura y atención oportuna a todos los usuarios.

Respecto a lo ocurrido en la provincia de Choapa, aclaró que todos los pacientes fueron atendidos y trasladados al servicio de urgencias de Ovalle, donde está la camilla de reanimación, o al nosocomio de Illapel.

En este punto, el enfermero recordó que la derivación de pacientes no es una estrategia nueva, explicando que “históricamente en nuestra región hemos tenido un déficit de camas críticas y hemos tenido que gestionar con los servicios de urgencia para poder recepcionar a estos pacientes. Nosotros actualmente desde el Servicio de Salud tenemos distintos protocolos que hemos instruido a la red pública de nuestra región, sobre los pasos que tienen que seguir frente a un paciente crítico en un dispositivo de urgencia, dependiendo de donde esté el afectado”.

De acuerdo al profesional, la red de urgencia de la región está capacitada y preparada para intubar un paciente crítico y con eso salvarle la vida. Entre ellos se encuentran los Servicios de Atención Primera de Urgencia (SAPU), los Servicios de Alta Resolución (SAR), los Servicios de Urgencia Rural (SUR) y los servicios de urgencia de los hospitales.

“Todos los dispositivos tienen que estar preparados y capacitados, con pandemia y fuera de la pandemia, para poder manejar un paciente complejo, por eso se llaman unidades de emergencia hospitalaria, servicios de urgencia y emergencia. El objetivo es que atiendan pacientes que requieren una atención de salud aguda”, recalcó.

 

La intubación

“Muchas veces, cuando uno habla de intubar a un paciente y sobre todo en pandemia, uno se asusta un poco y quizás uno considera que es malo intubar a un paciente o hacer un procedimiento más invasivo. Sin embargo, todos los dispositivos de urgencia a nivel nacional, por norma, deben saber manejar un paciente que llega en un estado crítico”, consignó el profesional.

De acuerdo a Robles, el propósito de la intubación es poder estabilizar a la persona ante un cuadro agudo y luego derivarlo a un servicio crítico con el fin de ser atendido por un médico internista, cardiólogo o funcionario de área crítica.

“La intubación es un procedimiento que le salva la vida a la gente y sumamente necesario. No es un procedimiento malo, es invasivo y requiere de cierta expertiz del médico, pero sin duda es lo que el paciente necesita”, destaca.

 

Cómo se realiza

Existen distintos tipos de intubación, según explicó Robles, el más frecuente es gold estándar, que consiste en intubar a un paciente con un tubo endotraqueal, que se ingresa por la boca y llega por la vía aérea donde ingresa el oxígeno.

“En la eventualidad que un médico no pueda intubar con esa forma, hay métodos alternativos para intubar al paciente y que de alguna manera pueden entregarle el aporte de oxígeno que necesita en ese momento. Como todo procedimiento clínico en la práctica, invasivo o no, puede tener algunas complicaciones y se trabaja para evitarlas”, explicó.

 

Complicaciones

Una de ellas, la más frecuente, el traumatismo de la vía aérea, así como la disfagia, que es la dificultad para tragar, que suele darse cuando el procedimiento no se realiza de forma correcta.

Ahora bien, para evitar dichas complicaciones, desde el Servicio de Salud se han impartido diversas capacitaciones a los dispositivos de menos complejidad, como los SAPU, SAR y urgencia de hospitales comunitarios, especialmente durante la crisis sanitaria donde ha habido mayor número de contrataciones a personal nuevo.

“Localmente cada dispositivo de urgencia ha tenido que capacitar a sus funcionarios para poder dar las competencias necesarias y uno cuando contrata a un funcionario para trabajar en un dispositivo de urgencia, tiene que fijarse en cierto perfil y competencias que debe tener para poder trabajar ahí, entonces el funcionario está capacitado para manejar una urgencia médica”, concluyó el profesional.

 

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