Crédito fotografía: 
El Día / Referencial
De acuerdo a lo señalado por la profesional, la cantidad de intervenciones a la fecha corresponde a un 29,8% de la meta de este año, por lo que han dispuesto de un protocolo acorde. Asimismo, destacó la importancia del hospital modular de La Serena, cuyo funcionamiento está asegurado hasta fines de 2021.

Una de las temáticas más relevantes a resolver tras los meses más duros de la pandemia tiene que ver con las largas listas de espera que se generaron por la postergación de cirugías. Durante este año se ha avanzado bastante, de la mano de la disminución de los casos de Covid-19 y de la mayor confianza de los pacientes.

Poco a poco, la normalidad se ha ido retomando en diferentes ámbitos y así también la red asistencial se ha descongestionado, debido al menor número de pacientes hospitalizados. Para conocer sobre la actualidad regional, diario El Día conversó con la jefa del Subdepartamento de Gestión Hospitalaria y de la Demanda del Servicio de Salud Coquimbo, Mary Cea.

-¿En qué aspectos la pandemia afectó, principalmente, la posibilidad de realizar cirugías?

“Una de las causas del porqué se postergaron o se vieron impactadas las cirugías fue la destinación de los pabellones quirúrgicos y las salas de recuperación de anestesia para habilitar camas críticas. También se necesitó que el personal clínico reconvirtiera sus funciones para atender a estos pacientes críticos. El impacto más profundo a nivel regional, y que fue similar a lo sucedido a nivel nacional, es que en 2018 -si consideramos que el 2019 a razón del estallido social no puede usarse como parámetro- los tiempos de espera de cirugía alcanzaban los 11 meses. Y hoy son 17 los meses para acceder a una resolución quirúrgica, por tanto nos aumentó a ocho meses la espera, que son 517 días. A nivel nacional son 19 meses en promedio”.

-¿Cuándo se retomaron las cirugías?

“Hay que señalar que nosotros nunca hemos dejado de operar, eso es importante subrayarlo, pero sí hay que hacer la diferencia con las prioridades consideradas. Durante toda la pandemia no se dejaron de realizar las cirugías de urgencia, las obstétricas y aquellas que no se podían postergar por repercusiones graves en los pacientes, tales como las oncológicas y también las pediátricas. Como referencia, antes de la pandemia lográbamos realizar cerca de 47 mil cirugías anuales, lo que quiere decir cerca de 3.900 cirugías mensuales. En el año 2020, que fue el que tuvo un mayor impacto por la pandemia se redujo en un 31% nuestra capacidad resolutiva y logramos hacer 28 mil cirugías en ese año”.

-¿Cuál es la realidad durante 2021?

“La red asistencial estuvo mucho más preparada para enfrentar tanto al paciente crítico Covid junto con la resolución quirúrgica de nuestros pacientes. Por esto es que si hacemos una comparación de enero a julio entre 2020 y 2021, tuvimos un 17,4% más de producción en esa línea, si nos referimos exclusivamente a números”.

-¿Qué cirugías se han realizado, de qué carácter y cuántas hay pendientes?

“Hasta la fecha, la lista de intervenciones quirúrgicas pendientes llega a 10.565 cirugías, y a agosto de 2021 hemos logrado resolver 4.473 intervenciones. Es decir, de acá a fin de año tenemos que sacar aproximadamente 15 mil en total, en las cuales estamos trabajando potentemente en nuestro plan de reactivación de recepción de actividad quirúrgica”.

 

Una forma de proceder

-En cuanto a los protocolos de seguridad ¿por qué hoy los pacientes deben confiar y aceptar someterse a una cirugía?

“Nada de esto ha sido improvisado, todo está muy planificado. Dentro de todo el plan se consideran diversas estrategias que se están realizando en los mismos hospitales, para garantizar que nuestros pabellones estén operativos al 95%, lo que significa garantizar el recurso humano, equipamiento e infraestructura, lo que nos da la seguridad en el proceso quirúrgico. Además, buscamos disminuir la suspensión de las cirugías producto de una causal que sea del paciente. Ahí cobran importancia las unidades prequirúrgicas, que están implementadas dentro de todos los hospitales de alta complejidad más Illapel, donde el paciente pasa por una sola unidad para prepararlo incluso desde el punto de vista clínico, con distintos especialistas; además, con la toma de PCR para garantizar que el paciente esté tranquilo. Incluso tenemos la coordinación con la atención primaria para evitar que los pacientes de desplacen innecesariamente, disminuyendo así los riesgos de contagio. En los mismos hospitales también hay protocolos”.

-¿Cuáles son los recintos donde se están desarrollando intervenciones quirúrgicas?

“Los tres hospitales de alta complejidad tienen sus demandas internas. Nos referimos a La Serena, Coquimbo y Ovalle, también a Illapel, que le da respuestas a Choapa, y todos tienen una alta demanda por resolver en cada una de las especialidades que corresponde”.

-En esa línea, ustedes instan a que los pacientes actualicen sus datos.

“Lo más importante es llegar a los usuarios. Se puede realizar telefónicamente o por medio de una visita al domicilio, pero si las personas no han actualizado sus datos es imposible contactarlos. Incluso, puede ser una causal para egresarlos de la lista de espera. Por esto sería ideal que incluso cuando las personas vayan hasta su centro de atención primaria más cercano, también puedan aprovechar esta instancia. Pueden poner todos los teléfonos que estimen convenientes, incluso de familiares cercanos, pero la idea es que estén ubicables”.

-¿Qué ocurre cuando un paciente confirma una cita o una fecha de una cirugía y no asiste?

“Tiene dos oportunidades para no hacerlo sin justificación previa, ya que luego de ello son ingresados a la lista de espera por inasistencia. Los pacientes GES tienen una oportunidad más, ya que tienen una garantía que es por ley. Cabe señalar que por pandemia se generó la causal por postergación, que permite hacerlo hasta por seis meses, producto del miedo a asistir a un centro hospitalario, pero al estar en Fase 4 las condiciones son muy distintas y priman las mencionadas anteriormente”.

-¿Manejan cifras respecto de infección intrahospitalaria?

“No en forma exacta, pero debemos señalar que el mayor porcentaje de contagios se ha dado a nivel comunitario y no son intrahospitalarios. En nuestros hospitales tenemos un protocolo que es bastante extenso, donde se les toma el PCR antes de ser operados y también el mismo día en que van a ser intervenidos. Todo esto nos ha permitido una redistribución y una reorganización de nuestros hospitales, para que esto se cumpla. Cuando han ocurrido brotes, han sido contenidos”.

 

Un recinto fundamental

-¿Cuál es la evaluación en torno al Hospital Modular de La Serena? ¿Se podrá extender durante el 2022?

“Con respecto del funcionamiento de este recinto hospitalario de cara al año 2022 no tenemos ninguna respuesta por ahora. Lo cierto es que no se va a cerrar en el breve plazo. Tenemos que destacar que ha sido fundamental el trabajo que ahí se ha realizado y la eficiencia que nos ha significado contar con estas camas. De todas formas, se trata de una estrategia que ha sido altamente valorada por el Ministerio de Salud, por lo que no se justificaría su cierre en el breve plazo. Se trata de una estrategia extraordinaria”.

-Por tanto ¿tendría lógica su mantención durante 2021 y 2022 si se requiere?

“No le puedo dar ninguna certeza de ello, pero tener una mayor cantidad de camas es lo que ha permitido afrontar no sólo los requerimientos de la pandemia, sino de todos los que enfrenta la red de salud”.

 

La situación de camas críticas

-¿Se ha notado una disminución de este ítem?

“Hemos reducido en un 60% las camas críticas habilitadas para enfrentar la pandemia. De tener 144 camas UCI, hoy tenemos 87. Esto ha sido un trabajo planificado, paulatino, supervisado  y visado por Minsal, que cada 15 días nos autoriza activar y mantener la actividad quirúrgica electiva, según el estado epidemiológico, ocupación de camas críticas y la proyección de la demanda”.

-¿Qué resultados ha permitido esta situación?

Lo anterior nos permite tener disponibilidad para intervenir pacientes que requieran camas críticas y disponer del personal para su atención en forma segura y de calidad. Actualmente, de las camas UCI utilizadas, solo el 20% corresponde a pacientes Covid.

 

Suscríbete a El Día y recibe a diario la información más importante

* campos requeridos

 

 

Contenido relacionado

- {{similar.created}}

No hay contenido relacionado

Cargando ...

 

 

 

 

 

 

 

 

Diario El Día

 

 

 

X