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Andrea Cantillanes/ Janina Guerrero
El año pasado se planteó la opción de implementar la restricción vehicular. Un proyecto de ley fue acogido a tramitación en el Senado, pero no se espera que pueda ser aprobado en la inmediatez > Por otra parte, la Comisión Pro Movilidad convocada por la Presidenta también fijó algunos desafíos locales. El perímetro de exclusión y el corredor de Balmaceda son algunos de ellos, los que tampoco se distinguen en el corto plazo

Hablar del explosivo incremento que ha tenido la congestión vehicular en la conurbación La Serena-Coquimbo a estas alturas ya parece una noticia reiterativa. Durante las vacaciones de invierno y con la llegada de turistas nuevamente se repitieron las consabidas complicaciones. Ni hablar de los problemas que se generan en temporada estival.

Evidencia de esta situación hay de sobra. Una encuesta dada a conocer por El Día en marzo de este año, realizada en diez grandes ciudades del país, develó que el tránsito de vehículos entre ambas ciudades aumentó en 10 veces en sólo una década, siendo el mayor incremento en Chile.

El sondeo se efectuó contabilizando la cantidad de viajes que se realiza en los distintos medios de transporte. Los resultados son decidores. En el año 1999 en el transporte público se realizaban 257.915; en automóvil particular 19.199 y en bicicleta 5.284. Ya en el año 2010 se realizaban 276.984 viajes en locomoción colectiva y aumentaron a 296.720 los traslados en vehículo. 

Otro dato interesante que se deriva de este estudio es que en diez años aumentaron en cien mil los automóviles en la Región de Coquimbo. Es más. Según las cifras del Registro Civil, en el año 2001 el parque automotriz llegaba a 76.270 unidades y al 2015 ya se contabilizaban 200.588 vehículos. 

Bajo esta lógica, el problema está más que identificado, no sólo ahora, sino que se venía previendo desde hace varios años, pero al parecer las soluciones no han avanzado de la misma manera que lo ha hecho el crecimiento vehicular y no se avizoran en el corto plazo medidas que apunten en esta línea.

En el año 2014 surgió una esperanza. La Presidenta Michelle Bachelet convocó una Comisión Pro Movilidad, integrada por 26 personas. Ellos entregaron un informe con 62 propuestas el 26 de enero de 2015. 

Entre otras cosas lo que buscaba esta instancia era entregar un pliego de soluciones pertinentes a cada región, en materia de infraestructura y ordenamiento, pero a la vez se planteó la idea de ingresar al Congreso algunos proyectos de Ley tendientes a resolver este conflicto que se presenta ya no sólo en

Santiago, sino también en diversas ciudades del país, lo que se anunció a través de los medios en varias ocasiones.

Fue así que en marzo de 2016, se informaba acerca de que el Gobierno se encontraba alistando un proyecto de ley que permitiría fijar restricción y tarificación vial en regiones. Ésta se denominó Ley “Antitacos”.

En una nota publicada por El Mercurio, se indicaba que el agravamiento en la congestión en diversas ciudades de Chile era confirmado por datos del Ministerio de Transportes, que señalaban que hacia 2012 Santiago alcanzaba niveles de saturación en punta mañana de 50,4%, pero que Iquique no estaba muy lejos, arrojando un nivel de 31%, seguido de Valparaíso (28,6%) y Concepción (28,2%).

A eso se sumaba, indicaba el medio, el poco avance de la red vial pues, a diferencia de la capital, en regiones no se habían construido autopistas urbanas para esos nuevos automóviles y como los viajes dependen más del único centro urbano de esas comunas, cada vez más vehículos repletan la misma red vial de siempre.

En resumen, este proyecto de Ley lo que proponía era dotar de facultades legales adicionales a los intendentes para que estos pudieran decretar medidas como la tarificación vial (cobro por ingresar a zonas congestionadas, a través de pórticos similares a los tags), la gestión de estacionamientos (con la eliminación o alza de precios de sitios para aparcar en zonas saturadas) y la restricción vehicular por congestión.

Pues bien. El tiempo pasó y dicho proyecto no fue presentado al Congreso por parte del Ejecutivo. 

Esto hasta junio de 2016, cuando se anunció que el Senado aprobó la idea de legislar la iniciativa que permitía la restricción vehicular por congestión. Pero ésta no había sido presentada por el Gobierno, sino que por un grupo de parlamentarios integrantes de la comisión de Transportes, Guido Girardi, Manuel José Ossandón y Manuel Antonio Matta. Por su parte, el Ejecutivo anunciaba que presentaría indicaciones para cumplir de mejor manera con los objetivos planteados.

La idea fue muy bien recibida en la zona. De hecho fue analizada en una sesión del concejo municipal serenense, en donde se recordó que ya desde el 2013 se estaba solicitando una acción en esta línea.

“Esto a mí me parece bastante efectivo. Este tipo de restricción no existe hoy en día y espero que esto se materialice y nos pueda ayudar a descongestionar el problema que tenemos en la ciudad de La Serena”, manifestaba el edil Roberto Jacob al diario La Región en esa oportunidad.

PROPUESTAS LEGISLATIVAS.En una visita a la zona, El Día aprovechó para conversar con el subsecretario de Transportes, Carlos Melo, sobre el avance que han tenido estas iniciativas en este tiempo.

La autoridad reconoció que, efectivamente, a partir de la Comisión Pro Movilidad había 3 proyectos de Ley que esperaban presentar tendientes a resolver el tema de la congestión.

Uno, explica, era el proyecto de Ley Pro Movilidad, que era una iniciativa de cambio normativo mucho más profundo, que buscaba generar procesos para regular la congestión, dando múltiples alternativas a cada ciudad. “Ese proyecto de ley finalmente no fue ingresado, porque se han priorizado otros en el camino”, aclara. 

Otra iniciativa era la de convivencia de modos, que sí se ingresó y hoy se encuentra ya en su segundo trámite parlamentario en el Senado. “Está siendo votado en particular en la Comisión de Transportes del Senado y nosotros esperamos que se apruebe durante los próximos meses”, precisó.

Asimismo, indica, existía otro proyecto de Ley que básicamente lo que busca es actualizar le Ley del Tránsito para adaptarla a la situación actual que tienen las ciudades. “Donde existe una mucho mayor convivencia del auto con otros modos de transporte como la bicicleta o la caminata, que han adquirido mayor importancia y que pensando en el futuro y en descongestionar también deberían tener mejores condiciones de las que tienen hoy. Ese proyecto de ley está avanzando”.

En el caso de la restricción vehicular por congestión, reconoce que finalmente lo que se impulsó fue la iniciativa parlamentaria antes mencionada y no una propia del Gobierno.

“Ésta permite implementar la restricción vehicular por congestión, estableciendo también la existencia de un pase diario para que tú evites tener restricción en el día que te corresponde. Fue despachado de la Comisión de Transporte del Senado y hoy se encuentra en la Comisión de Hacienda, porque implica el desembolso de recursos fiscales. Ese es el proyecto de ley que hoy nosotros estamos priorizando para su avance y esperamos también que tenga algún avance legislativo importante en los meses que quedan, porque creemos que es un camino mucho más rápido para que las ciudades tengan una herramienta para combatir la congestión”, indica.

Respecto de sus implicancias, explica que permite que se establezca restricción vehicular por congestión, “a diferencia de la normativa actual donde la restricción vehicular solamente se justifica bajo condiciones ambientales determinadas y que además incorpora una figura nueva, que es la del pase diario”.

Esta alternativa se incluyó, dice, pues existe bastante evidencia internacional de que en lugares donde se implementa restricción vehicular por congestión sin tener una alternativa para solucionar este problema se termina estimulando la compra de un segundo o un tercer auto en la familia. “Entonces, lo que básicamente busca esta ley es que con la opción del pase diario tengas mayores incentivos de que, si necesitas ocupar tu auto, lo pagues y no compres un auto que, por lo general, suele ser más contaminante que el auto original. Es un diseño bien innovador, que no existe en ninguna parte del mundo donde existen procesos de restricción vehicular”, puntualiza. 

Asimismo, plantea que buscarán que se siga manteniendo la misma lógica inicial que tenían como Ejecutivo. Entre ellas, por ejemplo, que sea el intendente el encargado de tomar la decisión acerca de una medida de este tipo. 

“Eso se mantiene. Uno de los temas que nos parecía importante era que la decisión respecto de la implementación de este tipo de medidas no tenía que estar sujeta a una autoridad nacional sino que a autoridades locales, pero que también lograra superponerse al ámbito comunal, porque podían pasar casos como los que ocurren en La Serena y Coquimbo”, indicó.

Además, agrega, esto permitía hacerlo consistente con otros proyectos de Ley que se están tramitando, como el que crea la figura del gobernador regional.

“Una de las gracias que tiene el proyecto de ley es que la delimitación del área la hace el intendente, incluso el área puede ser menor a una comuna, pueden definirse perímetros dentro de éstas que están sujetas a este proceso, porque a veces la congestión está focalizada en algunos puntos de las ciudades”, especifica.

CONTINÚA LA ESPERA. Sin embargo, a la hora de hablar de plazos establecidos, la situación se complica y al parecer habrá que esperar todavía un tiempo largo para que medidas como la restricción vehicular por congestión se puedan llegar a aplicar. 

El subsecretario de Transportes es claro en señalar que “hoy día nuestra prioridad legislativa como Ministerio está puesta fundamentalmente en terminar y obtener la tramitación completa del proyecto de Ley por convivencia, del proyecto de Ley de Evasión en el Transporte Público y en el proyecto de Ley de las Plataformas Tecnológicas”.

“Por lo tanto, en ese sentido, las expectativas que tenemos respecto de este proyecto de Ley de restricción son un poco menores, no es nuestra expectativa dejarlo completo en este periodo parlamentario ni periodo de gobierno, pero sí ojalá que la tramitación alcance a avanzar a un segundo trámite legislativo para que la Cámara de Diputados en este caso ya también pueda conocer y votar sobre el proyecto cuando se inicie la próxima legislatura”, plantea la autoridad. 

Es decir, quienes tenían las esperanzas cifradas en esta iniciativa deberán seguir esperando.

PROPUESTAS PRO MOVILIDAD Y SUS AVANCES. Ahora, hay que dejar en claro que incluso Germán Correa, quien lideró esta comisión, siempre planteó que la conclusión en esta instancia fue que una medida como la restricción vehicular no estaba pensada como una solución eficaz para atacar el grave problema de la congestión vehicular en las ciudades, sino que se debía aplicar sólo y excepcionalmente como una medida esencialmente paliativa, transitoria y para ganar tiempo, mientras tuvieran efecto las medidas de fondo que se propusieron.

Pues bien, efectivamente se dieron a conocer 62 medidas. De hecho, en la página web del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones se exponen éstas e incluso hay un link que permite ver cuáles fueron los planteamientos (que se establecen como desafíos) región por región.

En el caso de la Región de Coquimbo, se plantean el mejoramiento de los servicios de buses del transporte público (Perímetro de Exclusión), cuyo objetivo es regular el transporte público mayor, “con lo cual se espera dar certeza de transporte y apoyar otras iniciativas que busquen descongestionar la conurbación”, explica.

También se habla de iniciar las gestiones para un sistema de bicicletas públicas en La Serena; vías exclusivas en el centro de la capital regional y la habilitación del Sistema de Transporte Publico La Serena, Corredor Balmaceda, que consiste en la habilitación de un corredor de Transporte Público en esta arteria, desde Francisco de Aguirre hasta Regimiento Arica y que posteriormente pueda conectarse hasta Coquimbo por el eje Juan Cisternas- Las Torres.

“El proyecto contempla dos etapas, la primera asociada a habilitar los ejes Avenida Estadio y Larraín Alcalde para soportar el reruteo del transporte privado y una segunda etapa que desarrolla la ingeniería de detalle del corredor Balmaceda”, precisa. 

Pero, ¿qué tanto han avanzado estas medidas?

En el caso del perímetro de exclusión, del que se viene hablando ya hace bastantes años, el subsecretario Carlos Melo señala que “es uno de los temas en que nosotros como Ministerio sí estamos poniendo esfuerzos. Hemos tenido algunos problemas no sólo en La Serena- Coquimbo, sino también en varias ciudades de Chile, en los procesos de negociación con los operadores que están instalados en las regiones, pero mantenemos nuestra expectativa de dejar un conjunto de perímetros de exclusión para ciudades importantes cerrados antes de que termine nuestro periodo”.

Algunos avances también registraría el corredor de Balmaceda, que según información proporcionada desde el Ministerio estaría en la búsqueda de recursos para iniciar su diseño. 

“Es un proyecto que hoy día está siendo analizado a través de un estudio del Ministerio, de la Coordinación de Planificación y Desarrollo. Ese estudio claramente denota un avance y debería tener resultados antes de cerrar este periodo para ya avanzar a posteriores etapas de diseño y ejecución”, puntualizó Melo.

En cuanto a las vías exclusivas, en la página web se plantea que contempla realizarse por etapas. La primera en Colón (2016); la segunda en Brasil, Pedro Pablo Muñoz (2017) y la tercera en Cienfuegos, Francisco de Aguirre. (2018).

En julio de 2016 se dio el vamos a la primera de ellas en calle Colón y las sucesivas están en tramitación.

De las bicicletas públicas no se pudo obtener información.

¿LLEGARÁN LAS SOLUCIONES? La conclusión es que al parecer la conurbación deberá seguir esperando las soluciones en materia de transportes. Hace algunos años se hablaba también de un “Transerena” que modernizaría los buses e incluso que se implementaría un sistema de cobro con tarjeta, que al parecer tampoco prosperó.

Son varias las ideas que han surgido sólo en la última década, pero que no han llegado a puerto.

Todo ello, por cierto, con los denominados Fondo Espejo del Transantiago, que llevarían igualdad a las regiones, pero vemos que mientras en la capital se construyen nuevas líneas de metro y se robustece la flota de buses del sistema público de Transporte, en la zona se continúa con los estudios.

En esta línea ha cobrado fuerza también la idea de un tranvía, pero se trata de una iniciativa que está siendo vista desde el ámbito de las concesiones y también deberá analizarse.

 

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